Amor por la
naturaleza, perfección técnica, uso de técnicas diversas y búsqueda de una utilidad práctica a nivel social para sus conocimientos. De hecho, Boveri fue uno de los primeros extranjeros en establecerse en el
Puerto de
Pollença y su implicación con la sociedad local fue tanta que llegó a crear una sociedad de ayuda mutua entre los pescadores pollensinos denominada Las Abejas de la
Playa durante su estancia en el puerto, a la vez que enseñó a leer y escribir a los hijos de los agricultores durante el tiempo que estuvo instalado en una
casa de la
huerta pollensina.