En el área general que rodea
Capdepera tuvieron lugar numerosos asentamientos de la Edad del Bronce y, posteriormente, esta zona fue ocupada por fuerzas invasoras debido a su importancia estratégica. El mismo
pueblo de Capdepera fue construido como resultado de un decreto del rey Jaume II del año 1300 d. C. con el objetivo de proteger a sus ciudadanos y las rutas marítimas de los invasores y los ataques piratas.