Jaime II promulgó las Ordinacions fundando entre otros el
pueblo de
Capdepera y ordenando para agrupar la población que vivía dispersa por la zona la construcción de un recinto
amurallado entorno a la
torre de vigilancia de Miquel Nunis, situada sobre una estratégica colina desde donde se dominan las tierras de los alrededores y se divisa el
canal marítimo que separa las islas de
Mallorca y
Menorca.