Ermita de Betlem. Ubicada sobre un
acantilado, a unos 10 kilómetros al norte de
Artà, esta construcción de principios del siglo XIX invita a la reflexión y el silencio, alejada como está de cualquier perturbación de la sociedad. No es de extrañar que fuera un pequeño grupo de ermitaños quien se ocupase de su fundación.