Tras el
paseo, nada mejor que descansar en la hermosa
plaza del Conqueridor refrescarse a la
sombra de los frondosos
árboles que la pueblan, muchos de ellos traídos de las Américas durante la Conquista. Y para los que aman la belleza envuelta de misterio, una buena opción es acercarse al
Cementerio, considerado una extraordinaria muestra de
arte funerario al aire libre.