Precisamente este era uno de ellos, de los más importantes, llegando incluso a albergar una fortaleza de gran importancia y una mezquita. Precisamente sobre sus restos, se levantó el
castillo de
San Salvador en el siglo XIII, y en su interior el
santuario de la
Virgen del mismo nombre, aunque el templo actual no es el original, quemado para evitar el contagio de la peste cuando fue usado como
hospital en el siglo XIX.