Considerado uno de los lugares más hermosos de
Mallorca,
Artà cuenta con una
historia fascinante, mezcla de mitología y realidad, según la cual su fundación estuvo en manos de los arethos,
pueblo superviviente de la destrucción de la antigua Troya. Curiosamente en la Grecia actual existe también un pueblo llamado Artà. No obstante, la población de Artà, tal y como la conocemos hoy, fue fundada por Jaume II hacia 1302, quien quiso crea aquí un coto de
caza, deslumbrado por la belleza agreste del lugar.