Las laberínticas
calles del centro de
Alcúdia, irregulares y angostas, esconden numerosas construcciones de porte señorial que evocan los tiempos de mayor opulencia de la ciudad. Entre los
edificios más emblemáticos de la ciudad figuran las casonas de Can Fondo, Can Doménech, Can Calvó, Can Costa, Can Castell o Can Canta, por citar algunas, todas ellas bellos ejemplos de
arquitectura renacentista civil, con sus serenos
ventanales, su exquisita proporción y su aire solemne.