De la
muralla original apenas se conservan dos
puertas: la Porta del Moll o de Xara, al este, y la Porta de Sant Sebastiá, al oeste. Pero se sabe que en sus inicios el cordón se extendía a lo largo de 1,5 kilómetros -por donde hoy discurre la
calle Camí de Ronda- y que llegó a contar con 26
torreones.