Fósiles y coloración: Aunque la
cueva actualmente está seca en la mayor parte de su recorrido natural originario, los tonos ocres, dorados y verdosos de las paredes revelan la presencia de diferentes minerales como
el hierro y el musgo que crece bajo la iluminación artificial. Hoy en día, el espacio cuenta con un circuito turístico que recupera de forma artificial el
agua a través de
cascadas y pequeños
lagos, acompañado de un espectáculo musical y de luces. La cueva es fácil de encontrar en el
Puerto de
San Miguel, viniendo en
coche simplemente gira a la derecha al entrar en la localidad, está bien señalizado. Otra alternativa y una estupenda
excursión por la mañana para todo el mundo, ya que te lleva en una ruta panorámica por el norte, es coger el
tren turístico desde Portinatx, que te deja tiempo para visitar las
cuevas.