Las marcas de los contrabandistas: Si observas con atención la pared rocosa del fondo (justo arriba a la izquierda de la abertura oscura central), verás dos marcas de pintura, una negra y otra roja. Estas marcas son totalmente reales y de gran valor histórico. Fueron hechas por los antiguos contrabandistas que utilizaban la
cueva a principios del siglo XX para esconder mercancías como tabaco, café, azúcar y aceite. Las
señales marcaban en la oscuridad el
camino directo hacia una salida de emergencia en caso de tener que huir de las autoridades. Formaciones geológicas: En el techo y los laterales de la cavidad se aprecian numerosas estalactitas y
columnas calcáreas en estado de fosilización, esculpidas gota a gota por la filtración del
agua a lo largo de milenios.