Formaciones calcáreas: Se observan numerosas estalactitas colgando del techo y estalagmitas emergiendo desde el suelo. En varios puntos, ambas formaciones se han unido creando sólidas
columnas de
piedra.
Lagos subterráneos: El
agua estancada en el suelo crea pequeños
espejos de agua que reflejan de forma nítida las formaciones rocosas superiores. Iluminación artificial: El espacio cuenta con un sistema de luces cálidas diseñado para resaltar las texturas de la
roca caliza y crear un ambiente dorado y misterioso durante el recorrido turístico. Entra en un mundo dorado a varios niveles, hasta no hace mucho solamente conocido por contrabandistas, en una visita guiada. Ponte a salvo de las horas de más calor en las sobrecogedoras
grutas subterráneas conocidas como las
Cuevas de Can
Marçà, en el
Puerto de
San Miguel.