Estás en el interior de la Cova de Can Marçà, una impresionante cavidad natural, SANT MIQUEL DE BALASANT

Espeleotemas en formación: Al fondo de la imagen se aprecian pequeñas estalactitas y estalagmitas. Aunque gran parte de la cueva está hoy en día "fosilizada" (seca) debido a los cambios climáticos y glaciaciones que ha sufrido, en estas galerías internas el lento goteo del agua cargada de minerales sigue esculpiendo la roca centímetro a centímetro. Composición de la roca: Los llamativos tonos rojizos, marrones y amarillentos del techo y las paredes se deben a la filtración de diferentes minerales. El blanco y ocre provienen del carbonato cálcico (calcita), mientras que las vetas más oscuras o rojizas delatan la presencia de óxido de hierro y arcilla. Ese mismo rincón donde estás parado fue utilizado durante siglos por contrabandistas. Ellos descubrieron la cueva y la usaban como almacén secreto. Izaban mercancías (como tabaco, alcohol o café) directamente desde sus barcos a través de una oquedad en el acantilado a unos 10 metros sobre el mar.
(20 de Abril de 2026)