Es una perspectiva tomada desde abajo que mira hacia arriba, capturando las estructuras metálicas de protección que garantizan la seguridad de los visitantes antes o después de adentrarse en la
cueva. Las
pasarelas y vallas de seguridad: Ancladas directamente a las escarpadas paredes rocosas de
piedra caliza, estas pasarelas forman parte del icónico
paseo exterior que ofrece vistas espectaculares del
mar y de los islotes cercanos (como Murada y Ferradura). Esta cueva tiene más de 100.000 años de
antigüedad y está situada a unos 10-14 metros sobre el nivel del mar. Es muy famosa no solo por sus formaciones geológicas de estalactitas y estalagmitas, sino también por su
historia: durante décadas fue utilizada por contrabandistas para esconder mercancías y fardos, aprovechando que su entrada original desde el
acantilado era casi invisible desde el mar. Las pasarelas actuales facilitan enormemente el acceso a lo que antiguamente era un escondite secreto muy peligroso.