S'Illa Murada (El islote): La gran
roca alargada que destaca en medio del
mar es s'Illa Murada. Este islote es un elemento emblemático de la zona y es conocido por albergar una subespecie endémica de lagartija balear (Podarcis lilfordi muradae). El
Puerto de
San Miguel: La
bahía resguardada abajo a la izquierda forma parte del
Port de Sant Miquel, una antigua zona de pescadores convertida hoy en un tranquilo enclave turístico rodeado de
naturaleza.
Acantilados y vegetación mediterránea: Las laderas escarpadas están cubiertas por densos bosques de
pino carrasco, típicos del
paisaje de la isla. En estas mismas
rocas de la costa, justo a la altura de esta zona, se encuentra la famosa Cova de Can Marçà, una antigua
cueva de contrabandistas que hoy ofrece visitas guiadas a sus formaciones geológicas y vistas panorámicas.