Al fondo a la izquierda (Es Vedrà): Esa silueta piramidal tan imponente que se recorta al fondo es el majestuoso peñón de Es Vedrà. Se eleva de forma casi vertical hasta los 382 metros sobre el nivel del
mar, lo que lo convierte en uno de los puntos más altos y reconocibles de todo el archipiélago balear. En primer plano a la derecha (Es Vedranell): El gran
acantilado rocoso de
color ocre que tienen justo al lado del catamarán corresponde a un extremo de Es Vedranell, el islote vecino. Al tener un relieve más bajo pero muy escarpado y en forma de herradura, navegar tan cerca de sus paredes permite apreciar la magnitud real y la textura de estas
rocas calcáreas que parecen nacer directamente de las profundidades marinas.