Al haber dejado atrás la Illa des Bosc (Isla del Bosque, situada justo frente a la famosa Cala Comte) y estar navegando rumbo al sur, el relieve que observas a la izquierda corresponde a los entrantes y
acantilados de la costa de
Sant Josep de sa Talaia. En la ladera de las
montañas se aprecian algunas edificaciones blancas integradas en la
naturaleza, típicas de la
arquitectura ibicenca. Estás en el tramo perfecto del recorrido para empezar a avistar en cualquier momento el majestuoso y enigmático islote de Es Vedrà, que emergerá de forma imponente sobre el horizonte marino conforme sigas avanzando hacia el sur.