A medida que el catamarán continúe rumbo al sur, la costa se volverá cada vez más imponente y alta, sirviendo de antesala para el gran atractivo del recorrido: la silueta del místico y gigantesco islote de Es Vedrà. El imponente islote de Es Vedrà y sus alrededores albergan un aura mística innegable. Es una de las zonas con más mitos, misterios y folclore popular de todo el
mar Mediterráneo. Es una de las fábulas tradicionales más queridas por los niños ibicencos. Cuenta la
historia de dos hermanos que tuvieron que desembarcar en el islote para recoger fonoll marí (hinojo marino), una planta medicinal que era la única cura para salvar a su padre enfermo. Allí habitaba un
gigante enorme que vivía en una
cueva y devoraba a cualquiera que se acercase. Mediante la astucia, los hermanos consiguieron engañar al gigante dándole de
comer pulpos rellenos de erizos de mar.