En primer plano destaca un grupo de
cactus columnares, caracterizados por sus densas espinas doradas y costillas verticales muy marcadas, que asientan su porte vertical sobre un terreno cubierto de gravilla clara idónea para el drenaje de estas suculentas. Al fondo, a la izquierda, contrasta un ejemplar de porte arbustivo, ramificado y de formas más sinuosas o lobuladas, que resalta las diferentes estrategias evolutivas de estas plantas para almacenar
agua en climas áridos. Los dos cactus principales que se observan en esta zona de la plantación de Ibizaloe son variedades exóticas americanas muy apreciadas en el paisajismo xerófilo: El cactus columnar (primer plano): Se trata de un ejemplar de Neobuxbaumia polylopha, conocido popularmente como cactus cono o saguaro dorado. Es nativo del centro de
México y destaca por sus numerosas costillas estrechas cubiertas de espinas de tonos amarillos y dorados. El cactus arbustivo (al fondo a la izquierda): Corresponde a una forma mutada conocida como Myrtillocactus geometrizans f. cristata (o también formas afines de Cereus monstrose). Comúnmente llamado garambullo monstruoso o crestado, sufre una alteración genética en su punto de crecimiento que hace que en lugar de crecer recto, se desarrolle abanicándose en formas sinuosas, arrugadas y escultóricas únicas.