Arquitectura de Fortaleza: El templo original se remonta al siglo XIV. Fue concebido como una
iglesia-fortaleza para que los habitantes se protegieran de los ataques piratas. Esto se refleja en la solidez de sus paredes blancas de cal, sus techos altos con robustas vigas de madera oscuras y los bancos de madera sencillos a los lados.
Vidrieras Coloridas: En la pared destacan dos detalladas vidrieras de
arco de medio punto que aportan luz y
color al interior. Representan a figuras sagradas con túnicas y halos (típicos de
santos de la
tradición cristiana). Pintura Central: Entre ambas vidrieras cuelga un gran cuadro religioso de estilo clásico que retrata a un clérigo o figura eclesiástica ataviada con vestiduras litúrgicas tradicionales (alba y estola).