Los
canales y muros de
piedra: Son las antiguas divisiones de los estanques salineros, utilizadas históricamente para canalizar el
agua marina de manera controlada. La costa de arena y vegetación halófila: Al frente se observa una orilla baja de arena con matorrales adaptados a la alta salinidad del suelo. El agua y la sal: Al fondo se aprecia el Estany Pudent o zonas limítrofes de evaporación. Dependiendo de la época del año y la concentración de microorganismos, estas
aguas cristalinas estancadas pueden tornarse de un
color rosado muy llamativo. Este ecosistema forma parte del
Parque Natural de ses Salines. Antes de la llegada del turismo, la extracción de sal constituía la única y principal industria económica de
Formentera, con raíces que se remontan a siglos atrás. En la actualidad, es un espacio natural de especial conservación y un lugar excelente para la observación de aves migratorias como los flamencos. Puedes explorar más detalles de este entorno a través de las rutas oficiales en la web de Turismo de Formentera.