El
mar y sus tonalidades: Se aprecia claramente la increíble transparencia del
agua y el degradado de
colores tan propio de
Formentera, que va desde un azul turquesa claro cerca de la orilla hasta un azul marino profundo en el horizonte. Esta claridad se debe a las praderas de posidonia oceánica que habitan en sus fondos marinos. La orilla y los varaderos: En la parte izquierda de la imagen destaca una antigua caseta o varadero de madera. Estas estructuras tradicionales son de un alto valor etnográfico e histórico en las Islas
Baleares, construidas originalmente por los pescadores locales para proteger sus
barcas tradicionales (llaüts) del oleaje y las inclemencias del tiempo.