La singular silueta de
Formentera: Desde este punto tan elevado se aprecia perfectamente la estrecha franja de tierra (el istmo) que une las dos partes más altas de la isla. A la izquierda puedes ver la costa de la
Playa de Migjorn y a la derecha la zona de Tramuntana. El contraste de
colores: Destaca el verde intenso de los bosques de
pinos y sabinas que cubren el centro de la isla, contrastando directamente con los tonos turquesas y azul marino de las
aguas del Mediterráneo. La
carretera principal (PM-820): En primer plano aparece la curva con el quitamiedos de la carretera por la que acabas de subir. Si continúas por ella hacia arriba, llegarás en pocos minutos al
pueblo de La Mola y, al final del todo, al histórico
Faro de la Mola.