Esta espectacular imagen muestra una densa alfombra de
flores de
color rosa vibrante y púrpura que caen en
cascada sobre un muro de contención en el
Mirador de
Formentera (conocido popularmente como el Mirador de la Mola). La planta protagonista de este talud parece corresponder a la variedad suculenta cubresuelos conocida comúnmente como
Manto de
Virgen o Rocío Rosa (Drosanthemum floribundum o afines). Estas son las claves de su presencia en este entorno: Resistencia extrema: Son plantas idóneas para el clima mediterráneo de Formentera, ya que toleran perfectamente el sol directo continuo, los suelos áridos y la sequía estival. Efecto cascada: Su
naturaleza rastrera y colgante ablanda visualmente las estructuras urbanas o muros de
piedra calcárea típicos de la subida a la meseta.