A partir de finales del XIII, la nobleza y las pueblas disputaron y recortaron gradualmente las posesiones y privilegios eclesiásticos. Un acontecimiento clave en la
historia del concejo es la concesión por parte de Alfonso X el Sabio, en la ciudad de
Burgos, de la Carta fundacional de la Puebla de Valdés (concejo de
Luarca), el jueves 29 de mayo de 1270; desde esa fecha quedan protegidos —por un Fuero o Privilegio real reconocedor de sus derechos— sus habitantes, que, sometidos hasta entonces a la ley del más fuerte, habían pedido con insistencia justicia al Rey porque «rescebían muchos males y muchos tuertos de caballeros e de escuderos y de otros homes malfacedores que les robaban e les tomaban lo suyo sin su placer...», de ahí que solicitasen un lugar «que toviésemos por bien en que poblasen y les otorgásen nuestros realengos».