Sea cual sea su origen, caminamos por la senda que se dirige al corazón del poblado ancestral. Atravesamos una impresionante
muralla escalonada y observamos los restos de un
torreón rectangular que defendía estratégicamente la entrada al recinto interior conocido como la acrópolis. Entre la muralla y la acrópolis, en la ladera Norte del cerro se extiende el núcleo urbano del poblado, denominado
barrio norte.