Conocido como el Castrillón, desde él se vigiló y defendió el paso de la ría de
Navia. La conquista
romana lo convirtió en
plaza clave. La misión era garantizar el tráfico de oro proveniente de
minas próximas. Bajo mando del imperio
romano, su momento de mayor vitalidad será la segunda mitad del siglo I después de
Cristo. Los resultados de las excavaciones constantes en este entorno, desde los primeros trabajos arqueológicos en el siglo XIX, parecen confirmar que el poblado se remonta a una época prerromana.