La
calle de la
Fruta en
Avilés, tan corta como hermosa, tiene particularidades que llaman la atención. Por ejemplo empieza y termina con
fuentes en la margen derecha: la de Doña Rolindes (adosada al
ayuntamiento) y la del Centenario del Bollo (al lado de la Cámara de
Comercio).