Su
historia empieza a documentarse en torno al siglo X, y nos habla de una
villa situada al fondo de la ría y protegida por el
castillo de Gauzón construido por Alfonso III el magno para la defensa del
puerto, y de las incursiones piratas. Los restos del castillo aún pueden verse en el Peñón de Raíces en la entrada del
pueblo de
Salinas. En este castillo, es donde se recubre de oro y pedrería la
cruz de Pelayo para su donación a la
Iglesia Ovetense.