Su origen se pierde en los tiempos, aunque puede rastrearse una continuidad en los asentamientos humanos, desde hace unos cien mil años, en yacimientos próximos a la costa. Se conserva un hacha, denominada de Trelles, perteneciente al Paleolítico inferior y cultura Achelense, y tres más del neolítico encontradas en La Rocica. Recientemente, se han encontrado en la
calle de La Cámara 19 útiles prehistóricos a los que se estimada una
antigüedad superior a 100000 años.