El complejo industrial de
Avilés se consolidó en los años cincuenta con la instalación en ambas márgenes de la ría homónima de grandes plantas productivas promovidas por el Instituto Nacional de Industria (INI), como la siderúrgica ENSIDESA (1950) -que más tarde se llamaría CSI, Aceralia y, actualmente, ArcelorMittal-, o las pertenecientes a Cristalería Española (1952), a la Empresa Nacional de Aluminio (ENDASA) (1958) -posteriormente llamada Inespal y más tarde Alcoa y Alu Ibérica-, a Asturiana de Zinc (1959), o a la reconvertida Real Compañía Asturiana de
Minas, en Arnao, absorbida con el tiempo por la anterior y ambas asentadas en Castrillón.