Es uno de los
edificios más llamativos de todos los que hay en
Avilés, siendo un ejemplo del poderío de la burguesía adinerada de principios del siglo XX. Situado en la
plaza de Alvarez Acebal, al inicio de la
calle Galiana, no se sabe a ciencia cierta quién fue el arquitecto que lo diseñó, aunque la teoría más aceptada es que fuera obra del arquitecto gallego Antonio
Palacios. Fue mandado construir alrededor del año 1917 por Victoriano Fernández Balsera, un comerciante que hizo fortuna a comienzos del siglo XX.