También se conserva un
capitel corintio
romano convertido en
pila bautismal. Se desconoce su procedencia y sólo se sabe que fue trasladado a la
iglesia cuando se convirtió en
parroquia. Se trata de uno de los pocos vestigios de
arte romano de
Avilés. La Iglesia de
San Nicolas de Bari, hoy iglesia de los Padres Franciscanos, fue construida para atender las necesidades de una población avilesina cada vez más numerosa como consecuencia del gran aumento poblacional que sufrió la
villa a finales del siglo XII y principios del XIII como consecuencia del incremento comercial tras la concesión del fuero.