Los restos del
castillo, ubicado en el Peñón de Raíces (Castrillón), se encuentran en estudio a través de varias excavaciones arqueológicas que se realizan de manera anual. En este espacio defensivo se recubrió de oro y
piedras preciosas la
Cruz de la Victoria que, según la
tradición, portó el Rey Pelayo, según consta en las inscripciones de su reverso.