Ya no que queda nada para la exaltación, los hellineros no fallaremos.
Mi padre vivio de pequeño en una pequeña vivienda anexa al monasterio de Rueda, y fue alli, a la orilla del río Ebro, cuando murio, este el 2004, sus cenizas junto con la de mi madre fueron arrojadas al agua, "como él queria".- murio con 85 años.-.
Me encanta ese pueblo.Por algo mi hermano Agustín lo ha elegido como su segunda residencia.!Muy bien!
Si s. Barbara hablara. Jeje.
Este solar ibero era del abuelo de mi mujer y nos pagaron 50.ooo jeje