La
Puerta Baja de
Daroca, situada en el extremo oeste de la
Calle Mayor, es uno de los
monumentos defensivos sirve como acceso principal al recinto
amurallado de la histórica villa
medieval. Sus orígenes se remontan al siglo XIII como un simple
arco de entrada protegido por una única
torre. A partir de 1.451, se construyeron los dos colosales
torreones cuadrangulares con almenas y matacanes que la flanquean hoy en día. En el siglo XVI se rebajó su arco central original y se incorporó el majestuoso
escudo de armas del emperador Carlos V.