TARDIENTA, VILLA DE TRADICIÓN FERROVIARIA:
Bajo el cielo abierto de Los Monegros,
donde el sol calienta con fuerza y ahínco,
se alza Tardienta,
fiel a su destino,
entre campo seco y verde camino.
Llega el cierzo frío desde la llanura,
mueve los olivos con gran rapidez,
y el tren cruza el prado con paso seguro, marcando la vida con gran sencillez.
Entre lomas anchas y campos de pan, su gente trabaja con fe y con amor, guardando la historia que habita en el lugar,
bajo la mirada de un mismo Círculo Mayor.
Bajo el cielo abierto de Los Monegros,
donde el sol calienta con fuerza y ahínco,
se alza Tardienta,
fiel a su destino,
entre campo seco y verde camino.
Llega el cierzo frío desde la llanura,
mueve los olivos con gran rapidez,
y el tren cruza el prado con paso seguro, marcando la vida con gran sencillez.
Entre lomas anchas y campos de pan, su gente trabaja con fe y con amor, guardando la historia que habita en el lugar,
bajo la mirada de un mismo Círculo Mayor.