"La denominación romántica de "
Torre de la Reina" no responde a una realidad. No fue lugar de estancia distinguida de ninguna dama noble, sino que es la voluntad popular quien la ha bautizado así porque es más agradable la idea de lugar destinado a una reina. En una de mis vistas, durante un instante, a través del
ventanal en altura asomó una figura elegante y pálida, vestida toda de blanco. Sonrió y luego ocultó su rostro. Apunté mi cámara y cuando la cortinilla veló por un momento la imagen, desapareció. Ya no estaba allí... No sé, en
Loarre todo es posible."
Texto procedente de:
https://www. romanicoaragones. com/34-Loarre/11-TorreReina. htm