"La
muralla rocosa es una maravilla geológica del periodo Cretácico, formada por
roca caliza. Las capas, que surgieron a partir de un efecto tectónico, se han ido erosionando con el paso de miles de años.
El resultado: dos paredes de
piedra verticales y paralelas, inolvidables para todo el que las contempla. Y en medio de ellas, las
ruinas del
castillo medieval y la
ermita de
San Vicente.
Un capricho de la
Naturaleza que nos recuerda que nadie como ella para crear lugares de esta complejidad y belleza. Y nadie como los humanos para afrontar el reto que supone construir en medio de ellos."
Información procedente de:
https://montsecdearagon. com/finestras/