Apreciados Hijos de Dios y hermanos en Jesucristo: Lamento que algunas hijos de Dios, no comprendan el mal que se hacen, al agredir por este medio y por otros medios a los hijos de Dios en el mundo. Todo mal se devuelve a quien lo ocasiona y toda palabra nefasta, regresa al corazón de quien la escribe. Hambre y miseria viven los hijos descarriados. Personalmente no he recibido engaños de ninguna persona de Colombia y no tengo nada en contra de uno de los religiosos de Colombia ni de America Latina. ... (ver texto completo)