Por supuesto que la entrada por tan privilegiada puerta daba derecho a participar de un ágape servido con esplendor y generosidad. Obsequio de nuestro Sr. Alcalde, con dinero público, a todos sus VIP.
Mientras tanto por la otra puerta, la de los normalitos o personas a seca, iban entrando los “paganinis”, jóvenes en su mayoría de recursos no sobrados y que, algunos, estaban esperando desde las siete de la mañana a las `puertas del recinto para coger buen sitio y poder ver de cerca a su ídolo. ... (ver texto completo)
Mientras tanto por la otra puerta, la de los normalitos o personas a seca, iban entrando los “paganinis”, jóvenes en su mayoría de recursos no sobrados y que, algunos, estaban esperando desde las siete de la mañana a las `puertas del recinto para coger buen sitio y poder ver de cerca a su ídolo. ... (ver texto completo)