Estaba solo en la casa cural a las 10 de la noche y llegó una jovencita de 25 años. Yo estaba en pijama pero a ella no le importó y entró. La aconsejé, empezó a llorar y me pidió un abrazo. Se lo di, conservando la distancia, pero me dijo: “más Padre, más”. Cogí el Cristo que llevaba en el cuello y empece a rezar. Ella me gritó: “me va a exorcizar o qué. Se paró y me dio una cachetada. Vi el diablo...descubri que era gay.
Padre Rafael Bernal.
Padre Rafael Bernal.