Es bueno un lugar como éste para poder salir de la atonía de una tarde de sábado cayendo, bien que por casualidad, en pantanos de credulidad y marasmo mental como esta pagína web: allá cada uno con el crédito que dé a lo que lee, que ya son ganas de..., pero lo que impresiona es la superabundancia de faltas de ortografía que demuestran el nivel cultural de quienes acceden a dar crédito a todo este soncocho. Con razón el mejor sustrato de la credulidad es la incultura.