Una vez que entras en Marigenta, su paisaje te transporta al paraiso terrenal, donde la salud y la concordia entre sus habitantes, te llevan a otra época en la que el reloj del tiempo, pierde protagonismo. Rocío Delgado.
Estuve un fin de semana de visita en Marigenta (matanza); el lugar un encanto; su gente, sencillamente maravillosa.Un abrazo para todos.
Y lo que se ve al fondo...los "del otro"...que también son Peralejo
Macarena.
¡pablo, internet en el pera! enga esa juerga.
No existen jamones mas ricos como los que hace la familia DELGADO.un beso para todos los marigenteños. alvaro.