Podemos ver al final del
Santo Evangelio de
San Juan y a lo largo de todos los Hechos de los Apóstoles que lo que debemos hacer es rendir obediencia al Santo Padre el Papa, Obispo de Roma y sucesor legítimo del Apóstol San Pedro, Príncipe de los Apóstoles y Vicario de Jesucristo por institución divina y no inventarnos sectas rarras que lo único que hacen es despistar y confundir a la buena gente sencilla y piadosa del
Pueblo de Dios y llevarles a Ustedes al infierno eterno.