VAN DE MEDIOCRES, 1ª parte
“Lo primero que hace un mediocre cuando toca poder es rodearse de colaboradores aún más mediocres que él, obviamente, para evitar de antemano que alguno pudiera hacerle sombra. Cuando esto se produce, la sociedad es la gran perjudicada”
La cita anterior es de una personalidad ya fallecida, John F. Kennedy, y tiene plena vigencia en tanto en cuanto es perfectamente aplicable a numerosos “personajillos" de diferentes ámbitos de nuestra sociedad. Pero le viene como anillo al dedo a nuestro Alcalde de. Francisco González Cabrera.
En Gines, como en otros muchos lugares, los mediocres se arriman al árbol que mayor, que no mejor, sombra da - consecuencia directa de las elecciones por el sistema de listas cerradas - para representar un papel que no hubiesen podido escenificar por si solos y para obtener, para ellos y sus familiares, prebendas en forma de sueldos (que no justifican), de puestos de trabajo para sus allegados y de otros favores. Pasen y vean por las diferentes dependencias de la administración local.
La labor del mediocre es callar, obedecer la voz de su amo, cobrar el sueldo al final de mes - cobran siete concejales en nuestro Ayuntamiento - y medrar todo lo que se pueda.
“Lo primero que hace un mediocre cuando toca poder es rodearse de colaboradores aún más mediocres que él, obviamente, para evitar de antemano que alguno pudiera hacerle sombra. Cuando esto se produce, la sociedad es la gran perjudicada”
La cita anterior es de una personalidad ya fallecida, John F. Kennedy, y tiene plena vigencia en tanto en cuanto es perfectamente aplicable a numerosos “personajillos" de diferentes ámbitos de nuestra sociedad. Pero le viene como anillo al dedo a nuestro Alcalde de. Francisco González Cabrera.
En Gines, como en otros muchos lugares, los mediocres se arriman al árbol que mayor, que no mejor, sombra da - consecuencia directa de las elecciones por el sistema de listas cerradas - para representar un papel que no hubiesen podido escenificar por si solos y para obtener, para ellos y sus familiares, prebendas en forma de sueldos (que no justifican), de puestos de trabajo para sus allegados y de otros favores. Pasen y vean por las diferentes dependencias de la administración local.
La labor del mediocre es callar, obedecer la voz de su amo, cobrar el sueldo al final de mes - cobran siete concejales en nuestro Ayuntamiento - y medrar todo lo que se pueda.