Las prisas son malas consejeras. Y sobre todo cuando se juega con dinero ajeno, en este caso dinero público. A sabiendas de las deficiencias de la piscina cubierta, antes de su inauguración, previo informe de los técnicos que aconsejaban una serie de obras en el vaso, El Señor ( Don Francisco), con tal de inaugurarla con fines electorales, aunque fué una realización del gobierno socialista, hizo caso omiso a lo dictaminado por dichos técnicos y ahora viene la gorda. La piscina se ha rajado completamente y hay que levantarla en su totalidad. Si, construirla de nuevo. Lo que costaba 1 ahora cuesta 100.
¿ Quién pagará ?. Por supuesto el pueblo.
¿ Quién pagará ?. Por supuesto el pueblo.