Vista desde el Palacio de Peñaflor, ECIJA

Su pasado romano y el posterior dominio musulmán dejaron su huella en la localidad sevillana de Écija, pero fue en el siglo XVIII cuando vivió su edad de oro. Y es que la riqueza agrícola dió lugar a una explosión de arquitectura barroca, ya que las familias nobles y el clero compitieron para levantar los edificios más impresionantes, dando lugar a uno de los tesoros patrimoniales más asombrosos de Andalucía. Desde la propia plaza ya se puede admirar las primeras torres de la iglesia de San Juan, la más bella, elegante y fotografiada de Écija, por su juego de colores fruto de la combinación de ladrillo tallado, azulejos policromos y molduras blancas. Compitiendo en colorido y a poca distancia está el palacio de los marqueses de Peñaflor, que destaca por su fachada curva, pintada con trampojos y recorrida por interminables balcones.
(2 de Mayo de 2025)
Ecija novia del sol,
vistes tu pueblo de torres,
de empedradas calles tu voz,
de sombras vistes tus noches,
de luces un cielo en color.