Pues sí, salaíllo, creo que tienes razón. Había una puerta igual a la que se entra al coro. Una frente a otra.
Yo lo sé porque, pasaba por allí mucho, aunque la verdad sea dicha, no entraba nunca por mos del miedo aunque, después, seguíamos escaleras arriba dirección al campanario.
Y esto es otra historia porque, en mis tiempos de monaguillo, cada media hora subíamos al Campanario a dar los correspondientes toques de campana para avisar de la misa. Un montón de escaleras arriba que, eran todo ... (ver texto completo)
Yo lo sé porque, pasaba por allí mucho, aunque la verdad sea dicha, no entraba nunca por mos del miedo aunque, después, seguíamos escaleras arriba dirección al campanario.
Y esto es otra historia porque, en mis tiempos de monaguillo, cada media hora subíamos al Campanario a dar los correspondientes toques de campana para avisar de la misa. Un montón de escaleras arriba que, eran todo ... (ver texto completo)