VALLE DE ABDALAJIS: Por dónde íbamos? Ah, sí! decía que, hay mucho de qué...

Por dónde íbamos? Ah, sí! decía que, hay mucho de qué hablar y, por ej, de los problemas que acaecen en nuestro pueblo y que, por desgracia, habelos, háilos pero, hay quien, aún a sabiendas de que los hay y, mientras muchos vecinos tienen problemas, que pueden ser resueltos de la mejor forma posible, el personaje de marras, coje, tan tranquilo y, sin más, se marcha de vacaciones. Vacaciones que, lógicamente, se las pagamos entre todos.
Para que un pueblo funcione, necesita de establecimientos públicos, fábricas, comercios y, un largo etc pero, lo fundamental, somos las personas, los habitantes, nosotros. Nosotros somos, los que hacemos que todo eso funcione. Nosotros somos, los que pagamos impuestos para que, otros, nos faciliten ciertas necesidades como, por ej, el abastecimiento del agua. Agua que, es de todos y, para todos y que, debemos de disfrutarla, todos, sin excepción. Pues bien. Como decía, entre todos, somos los que levantamos a un pueblo. Sea de más arriba o de más abajo. Sea de aquí, sea de allá. Sea perote, vallestero, antequerano, de la Joya o, de Almogía. Somos gente que, ya sea invirtiendo, comprando, alquilando, prestando o, cualquier otra cosa que se os ocurra, manejamos dinero que, de una manera u otra, contribuye al bienestar de todos. Cuando viene alguien de por aquí cerca, a comprar al Valle, digamos que, está dejando "divisas". Lo que no se debe de hacer es, lo que se dijo en el pleno pasado: "y ustedes, como no sois de aquí, fuera". Con estas palabras, más o menos, se dirigíó el concejal de obras y... ¿urbanismo? a la gente que, a pesar de que sus tierras y casas estén en territorio vecino, compran en nuestro pueblo, tienen familia aquí, hacen su vida en el Valle y, lo que es más, se consideran vallesteros. Es, por tanto, un orgullo, tenerlos como paisanos. Desde aquí, les doy un SOBRESALIENTE a quienes, al oir esas palabras de desaire, hacia esas personas que tenían todo el derecho del mundo a estar en el Pleno, se salieron también a la calle, rajando de los "mandamás" o, de lo que es lo mismo, del nuevo partido socialistadictador. No comprendían. No daban crédito a lo que, sus oídos y sus ojos, habían oído y visto. Todo el mundo tiene derecho, aunque no pertenezca a una localidad o ciudad, de poder asistir a un pleno de cualquier ayuntamiento, siempre y cuando haya aforo suficiente para todos. Pero, lo que más gracia me hace es que, en los próximos comicios, de seguro que los vuelven a votar. Vivir para ver y, ver para creer. Y, ahora me voy ¿A que no sabéis a dónde? Pues claro, ¡a comeeeerrrrrr!. Hasta luego, gente.